domingo, 19 de diciembre de 2010

WORLD COMICS - El manga dentro de la dinámica de la globalización.



Tuve la oportunidad, recientemente, de asistir a un seminario sobre la cultura en la globalización, y fue de mi interés reflexionar cómo el arte, en su carácter de producto cultural, ha funcionado dentro de dicha dinámica. Ésta y próximas entradas serán la publicación fragmentada del trabajo final presentado en dicha materia, en la que decidí estudiar el fenómeno del manga y el anime. Si bien no es una investigación completa, creo que sirve como base para emprender futuras investigaciones. Comencemos con definir a la globalización, en pocas palabras, como un fenómeno que se ha producido a nivel mundial, principalmente en aquellos países donde impera un sistema económico capitalista, que ha llevado a numerosos cambios, no sólo en el ámbito económico, sino también político, social y cultural. Apoyada en la "tercera revolución" o revolución informática, con el desarrollo de los medios de comunicación se han transformado las relaciones entre sociedades antes limitadas a un mercado local, para ahora insertarse a una red mercantil de carácter mundial. La globalización, entonces, implica una interrelación, así como una interdependencia, entre los países del mundo, unificándolos tanto económica como socio-culturalmente.



En otras palabras, el mundo se ha desterritorializado y somos parte ahora de una especie de "civilización mundial". Autores como Gilberto Giménez opinan que esta tan llamada "civilización mundial", que a su vez exige la existencia de una cultura global, no es más que la cultura dominante de ciertas partes del globo (Estados Unidos, Europa, Japón) a la que no todos los habitantes tienen igual acceso. Para él, los datos culturales que se supone "unifican" al mundo en una sola cultura provienen de potencias determinadas, y al no poder llegar a todos los sectores sociales, no es posible hablar de una cultura mundial.



Pero más interesante es la idea de autores como Manuel Antonio Baeza, para quien sí es posible la existencia de una cultura global, pero una cultura que no es más que una 'americanización del mundo', afirmando que, para la supervivencia del capitalismo, se ha hecho necesaria la transformación cultural a nivel mundial en función de generar nuevos mercados y expandir el margen de ganancias. Insiste en que el sistema capitalista, 'encarnado' en los Estados Unidos, precisa de crear un consumidor "estandarizado", occidentalizado, que se convierta en un potencial 'cliente' en cualquier parte del mundo. Reconoce, entonces, una "subordinación cultural": McDonald's no se 'chileniza' por su expanción hacia esta región, pero Chile si se "mcdonaliza", los latinoamericanos se norteamericanizan y los japoneses y europeos orientales se occidentalizan. ¿Es la globalización, efectivamente, una mera americanización del mundo?



Afirma Renato Ortíz que el proceso de mundialización de la cultura no implica necesariamente la homogeneización de los gustos y de los hábitos culturales, como si todo el planeta viviese una realidad unidimensional. Tenemos un imaginario común, pero éste no necesariamente se recibe o interpreta del mismo modo en todas partes del globo, del mismo modo en que los hermanos, crecidos bajo el mismo techo y las mismas influencias, son distintos los unos de los otros. Además, como ha afirmado Anthony Giddens, la globalización es, pues, una serie compleja de procesos y no sólo uno. Operan, además de manera contradictoria o antitética. El imaginario global puede conformarse por elementos de diferentes puntos del globo, no necesariamente de uno sólo o dominante como Norteamérica. Por esto, para Ortiz, conceptos como difusión cultural, imperialismo cultural, americanización del mundo, ya no consiguen dar cuenta de esta realidad envolvente.



En función de reflexionar sobre la 'americanización del mundo' o la cultura global como producto de dicha realidad envolvente, vamos a estudiar el caso particular del 'manga' -término occidental para referirse al comic hecho en Japón- dentro de toda esta dinámica. En primer lugar porque, tal como opina Joseph D. Darowski, comic books are undeniably a comercial facet of popular culture por ende tienen un importante peso dentro de la economía mundial. Además, no podemos olvidar la conexión que éstos, como productos de la cultura popular, tienen con la realidad social que los produce, pues aunque se les ha considerado como medios de escape, tal como afirma Michael Petracca:

we see reflected in pop culture certain standards and commonly held beliefs about beauty, success, love or justice. We also see reflected there important social contradictions and conflicts -the tension between races, gender, or generations, for example-. To find out about ourselves, then we can turn to our own popular products and pastimes.



Tengamos en cuenta que como refiere Jesús Jiménez Varea, Japón es actualmente el mayor productor de comics del planeta, apoyado estrechamente por su conexión con el 'anime' -término occidental para los dibujos animados hechos en Japón- o 'japanimation'. Sus series, para el 2008, copaban alrededor del 40% del mercado de comics del mundo, con 130 o más series en circulación, y en países como Alemania, refiere Paul Gravett, manga have conquered more than half the marquet. Incluso ha ido más allá de los video-juegos y de los videos musicales para ser un estilo cotizado por agencias de publicidad y directores de arte.



Conviene preguntarse, entonces, en qué medida puede considerarse al 'manga' como producto de una cultura americanizada, qué tanto posee de la cultura "japonesa" y si es posible que la producción nipona haya logrado, o logre, "conquistar al conquistador".


Textos citados:


- BAEZA R., Manuel Antonio. “Globalización y homogeneización cultural” en Sociedad Hoy. Primer semestre, nº 010. Universidad de Concepción. Concepción, Chile, 2006. pp.9-24. [Documento PDF] URL http://redalyc.uaemex.mx/pdf/902/90201002.pdf
- DAROWSKI, Joseph James. "The American Way: What Superman, Batman, Spiderman, and the X-Men Reveal About America". Submitted for the degree Master of Arts. Brigham Young University. August, 2006. [Documento PDF] URL http://contentdm.lib.byu.edu/u?/ETD,772

- GIMÉNEZ, Gilberto. “Identidades en globalización” en Espiral. Estudios sobre Estado y Sociedad. Vol.VII, Nº 19. Septiembre-Diciembre, 2000. pp.27-48. [Documento PDF] URL http://148.202.18.157/sitios/publicacionesite/pperiod/espiral/espiralpdf/Espiral19/39-60.pdf
- GRAVETT, Paul. Manga. Sixty Years of Japanese Comics. Laurence King Publishing Ltd. London, 2004.
- JIMENEZ VAREA, Jesús. “El contexto de la historieta” en Ámbitos. Revista internacional de comunicación. Nº 15. Año 2006. Universidad de Sevilla. pp.191-210. [Documento PDF] URL http://grupo.us.es/grehcco/ambitos%2015/Ambitos15.pdf

- ORTIZ, Renato. “Cultura, modernidad e identidades” en Nueva Sociedad. Nº 137. Mayo-Junio, 1995. Pp.17-23. [Documento PDF] URL http://www.nuso.org/upload/articulos/2417_1.pdf

sábado, 27 de noviembre de 2010

Manga! Anime!



Estas serán las bases de mis próximas entradas. Tópicos como su formación y desarrollo dentro de una sociedad globalizada, su fuerte conexión con herencias artísticas del pasado nipón, la formación de una 'subcultura' global-popular otaku o friki y debates sobre la 'artisticidad' del manga dentro de sus propias producciones serán algunas de mis reflexiones, sin pretensión alguna de encontrar una "verdad universal". Primeramente, me remito a recomendar la siguiente lectura: http://www.wired.com/special_multimedia/2007/1511_ff_manga, que nos brinda datos básicos sobre la llegada del manga a los Estados Unidos, tema que retomaré e intentaré ampliar hacia Lationamérica.




"Popular culture is the culture of the here and now, not of the always and forever. Popular texts, therefore, are evaluated according to their social values, not their universal or aesthetics ones" John Fiske. "Popular Culture" en Critical Terms for Literacy Study.




Con la revolución de la industria que posibilitó la masiva y casi infinita reproducción de la imagen y el acelerado desarrollo de los medios de comunicación de masas, no parece que se haga justicia a la historia del arte remitiéndonos únicamente al estudio de los museos y los artistas consagrados. Existen nuevas formas de arte, nuevas formas de concebir lo que es o no es artístico, más allá de los juicios como la "calidad" y la "originalidad", por ende, ¿por qué he de ignorar una forma de arte que ha logrado abrirse camino entre diferentes culturas?




"To find out about ourselves, then, we can turn to our popular products and pastimes." Michael Petracca y Madeleine Sorapure. "Why Study Popular Culture?" en Common Culture: Reading and Writing about American Popular Culture.

sábado, 3 de julio de 2010

LA ESTETICA DE LO INFORME Y LA METAMORFOSIS: el agua como material en el 'land-art'.

En primer lugar, es preciso definir qué entendemos como land-art, y para ello hemos de partir de sus premisas más importantes. Para facilitar su comprensión, éstas se enumeran a seguir:
  • Parte de la concepción de que sólo el ambiente real es verdaderamente real, por lo cual se realiza generalmente en espacios abiertos, ya sea en la naturaleza virgen o en la ciudad.
  • Usa la naturaleza de forma metafórica, como metáfora de lo efímero de la vida o del cambio, entre otras.

  • Por ende, trata de demarcar los procesos de erosión y cómo el ambiente afecta al objeto, siendo entonces el factor tiempo uno de sus condicionantes básicos.
  • Utiliza, generalmente, materiales efímeros, siendo un arte de naturaleza procesual.

  • Supone una competencia entre la acción del hombre y la de la naturaleza, siendo esta última superior, puesto que condiciona a la obra.

  • En general, son dadas a conocer al público a través de medios documentales como el film o la fotografia.

Si bien el land-art no se reduce a lo mencionado, es lo suficiente para nuestros fines. Ya dentro de la problemática a tratar, explica Omar Calabresse en su obra La era neobarroca que la sociedad postmoderna posee un gusto particular por lo monstruoso e informe. Dentro de estas formas monstruosas, además de aquellas que no tienen referente alguno en los objetos reales, existen aquellas capaces de producir significados a través del movimiento, movimiento resultante de una forma en constante cambio.


A su vez, el mismo autor nos introduce en lo que es la ‘teoría de las catástrofes’, cuya premisa es, en sus propias palabras, que:

Cualquier fenómeno posee una morfología estructural interna; esta morfología es estable por el simple motivo de que, variándola sólo un poco, el fenómeno permanece el mismo; sin embargo, en primer lugar, existen fenómenos que no son en absoluto estables y, en segundo lugar, también morfologías estables que están sujetas a transformación, es decir, sufren mutaciones en su duración. (O. Calabresse. p.127)

Dentro de estos fenómenos existen también morfologías que propiamente no son formas, sino entidades en busca de su propia forma: “las formas informes (O.Calabresse. p.129); y éstas son informes, generalmente, por el hecho de no tener un atrayente estable; es decir, sólo a través de la acción o atracción de una forma estable, esta forma informe puede adquirir una forma.


Entre estos fenómenos podemos encontrar al elemento agua, el cual, hallado en la naturaleza en estado sólido, líquido o gaseoso, y manifestandose fluyendo, en reposo, brotando, etc., obtiene su forma dependiendo de las formas estables a su alrededor. La informalidad de este líquido, su movilidad y su resistencia a ser comprimida se explica en la desequilibrada composición de su película cristalina, en la cual los átomos y moléculas se deslizan unos respecto a los otros debido a la variación térmica. Este desequilibrio la hace forma informe, propensa al cambio y a la metamorfósis.


El líquido, por su aptitud para el 'transformismo', se presta fácilmente a evolucionar en función de los cambios que se desarrollan con el transcurso del tiempo, además de tener una gran sensibilidad a la acción de cualquier fuerza externa sobre él. En este sentido, dentro del land-art el agua puede constituirse, primeramente, como el elemento transformado. Un ejemplo de ello es la obra “Ice ball” de Andy Goldsworthy. Una bola conformada por trozos de agua en estado sólido, destinados a sufrir metamorfósis debido a la acción térmica y perderse en la naturaleza en su estado líquido.


Imagen tomada de: http://webecoist.com

Por otro lado, el agua puede servir como el elemento transformador del espacio. Recordemos que éste no sólo produce la erosión de las formas estables que la rodeen o contengan, sino que, en su estado natural, sus diferentes minerales, como puede ser la sal, generan también cambios en el objeto. Un ejemplo de ello es el famoso “Monumental Spiral Jetty” de Robert Smithson, instalado en el Gran Lago de Sal en Utah, una obra íntimamente conectada a los cambios climáticos y fenómenos naturales que allí se dan.


Imagen tomada de: http://graphics7.nytimes.com

Otro ejemplo es el “Underwater Sculpture Park” de Jason de Caires Taylor, en la isla de Granada. Se trata de un número de esculturas instaladas bajo el agua, pero lo suficientemente cerca de la superficie para ser vistas por los Snorklers y buzos; empero, su destino es degenerarse, deformarse y acumular plantas vivas, creándose así arrecifes artificiales.


Imagen tomada de: http://static.atlasobscura.com


En estas dos últimas obras es especialmente notable que el land-art posee, en la mayoría de los casos, un profundo carácter de protesta, aunque sus medios puedan ser fácilmente cuestionables. A través de sus obras, los artistas del land-art cuestionan, no sólo los canales institucionalizados como los museos, sino también la vida de la sociedad consumista, resaltando la importancia de la naturaleza y subrayando la necesidad de proteger y entender el mundo natural.


BIBLIOGRAFÍA CITADA:

CALABRESSE, Omar. La era neobarroca. Editorial Cátedra. Madrid, 1990.

lunes, 15 de febrero de 2010

MERCANCIA CULTURAL: La música, Disney Channel y Camp Rock



La cultura parece haber evolucionado progresivamente hacia un estadio donde su producción artística es inherente a los demás productos industriales. Realmente, este fenómeno no es único o particular del contemporáneo, donde la opinión general lo atribuye como producto de la gran globalización iniciada ya en el siglo XX, si no antes; aquel que ha estudiado la historia del arte, así como las relaciones entre arte-poder que han sido determinantes para dichas creaciones, reconoce que las obras de arte se convirtieron, muy tempranamente, en mercancía cultural.




Ciertamente, en nuestros tiempos este fenómeno se da de una forma particular. Siendo los medios de comunicación masivos los pilares de la cultura tanto occidental como oriental, entre estos la televisión, la radio y la internet, la relación productor-consumidor tiene características diferentes: en primer lugar, los mensajes son producidos por un número relativamente limitado de especialistas, mensajes destinados a una gran masa de consumidores de características muy variadas (y variables). Mediante un proceso de respuestas colectivas que informan al autor del fracaso o éxito de su transmisión, se determinan entonces las características que debe poseer la obra ideal para un sector determinado de esta clientela.




Para analizar, así sea someramente, estas relaciones, he tomado a Disney Channel como el productor cultural, ¿Por qué? Pues un gran porcentaje de su producción está destinada al segmento juvenil cuyas edades oscilan entre los 12 y los 17 años; con su creciente poder adquisitivo y la gran cantidad de tiempo libre y ocio que posee, este sector comprende un aproximado del 70% de los consumidores a escala mundial.




Conscientes de su target o público al que quieren dirigir su mensaje, el canal ha seleccionado aquellos elementos potencialmente atractivos para dicho núcleo social y que, a su vez, sean de fácil difusión por otros medios, como por ejemplo, la Radio Disney. Es aquí donde radica la importancia de la música para el canal, pues es precisamente su potencial audiovisual y publicitario aquello que lo destaca como uno de los elementos más importantes dentro de su estrategia de mercadeo.




La música popular, adaptada a las necesidades de los grandes contingentes, tuvo su penetración definitiva en el público juvenil como música generacional a partir de los años cincuenta, siendo el rock uno de sus derivados. Dicho canal ha sabido valorar y utilizar el elemento musical en sus producciones como un efectivo anzuelo para atraer a las masas jóvenes, evidenciado en muchas de sus producciones fílmicas, desde Blanca Nieves y los siete enanitos hasta series como Hanna Montana. Pero particularmente analicemos aquel film considerado como el da mayor rating desde la creación de este canal, estrenada el 17 de junio de 2008 en su país de origen: Camp Rock.




La población juvenil no compra sólo un producto, sino que, a su vez, se hace consumidora de una ideología de vida, de una identidad, y dichos estereotipos han sido reforzados por la industria del entretenimiento por décadas. Las vivencias de un famoso músico y de una joven de clase media quien sueña con ser estrella, parecen recrear el nuevo cuento de hadas de la cultura del siglo XXI.




En las pistas o canciones principales del film se expresa el deseo de individualidad y la rebeldía contra lo establecido, además de un dejo de incertidumbre sobre la propia identidad, problemáticas ya presentes dentro de la generación del rock n’ roll. Esta individualidad y exaltación de la identidad es legible, por ejemplo, en el siguiente fragmento de This is me, interpretada por Demi Lovato durante el film:




This is real, this is me, I’m exactly where I’m supposed to be, now gonna let the light, shine on me. Now I’ve found who I am, there’s no way to hold it in, no more hiding who I want to be, this is me…



Lo mismo se encuentra reforzado también en la publicidad, donde la música se vende como una especie de camino a la libertad.



Igualmente, mediante un previo proceso de difusión por parte del canal, los Jonas Brothers, banda conformada por los hermanos Kevin, Joe y Nick Jonas de New Jersey, alcanzaron previamente gran popularidad entre la población adolescente. Con su presencia en la película, en especial el papel estelar de Joe Jonas, Disney Channel se ha asegurado la aprobación y el consumo del producto por parte de los fans de la banda.




Ahora, si bien las canciones y sus intérpretes sirven como su atracción principal, la producción de Camp Rock se ha valido también de la publicidad continua, pues si algo caracteriza a este canal es su propaganda ‘excesiva’ en comparación con otros medios juveniles. Sin poder abarcar todos los medios publicitarios que dicha empresa ha puesto en uso, podemos destacar los siguientes:
• El soundtrack de la película fue estrenado paulatinamente tanto en el canal como en la Radio Disney semanas antes del estreno en pantalla del propio film, causando así expectación.
• Canciones del film, como Play my music, fueron utilizadas como audio de fondo en otros segmentos, como fue “Semana de Rock”.
• Otro medio clave muy importante que posee Disney Channel es su segmento “Zapping Zone”, el cual, mediante juegos interactivos, entrevistas y otros elementos, mantiene un bombardeo publicitario constante, asegurándose la intrusión del segmento juvenil.
• También se sirve de la web, desarrollando publicidad interactiva donde el consumidor participa y publica su talento musical, teniendo siempre presente la exaltación del Yo.


Mas, ¿influye este caso en particular dentro de Latinoamérica? Con las nuevas tecnologías de la red internacional (Internet) y la televisión por cable, Disney Channel se ha asegurado de que su producción llegue a prácticamente todos los rincones del mundo. Camp Rock en particular, rompió también records en Latinoamérica, abarcando a más de 11,5 millones de espectadores entre Argentina, Brazil, Mexico, Colombia, Chile, Perú y Venezuela. Por esta razón, no es de sorprender que Disney Channel haya influido tanto en la producción cultural latinoamericana, fomentando el uso del elemento musical, como es notable en series como Rebelde en México y Somos tú y yo en Venezuela.




Pero ¿es esto malo de alguna manera? cabe resaltar que no es la función de esta publicación pretender desprestigiar, maldecir o acusar de mal arte a todo aquello que forme parte del mundo del entretenimiento; por el contrario, es mi opinión personal que, si bien dentro de la misma academia hay elementos que luchan por la “deselitización” de la crítica de arte, estos mismos caen en sus redes al negarle a lo comercial, globalizado, su lugar en el mundo del arte.

viernes, 5 de febrero de 2010

EVENTOS: Caracas Comic Con 2010


No todas las artes son consideradas por la Academia, especialmente si estas pertenecen al mundo comercial. Sin embargo, el denominado Arte Secuencial, entre estos el Comic y el Manga, se ha ganado un lugar privilegiado dentro de la cultura del siglo XX-XXI, especialmente entre las generaciones jóvenes con heroes como Superman, Batman, Flash o Astroboy. Sin profundizar mucho en el tema, por ahora, el Comic y el Manga nos muestran, igual que las artes tradicionales, las ideas, miedos y expectativas de una cultura (o culturas) que se encuentra en constante cambio.


Este próximo mes de marzo, los admiradores de la historieta, dibujantes y los aún no tan conocedores tendran la oportunidad de asistir a la primera convención de comics y manga: el Caracas Comic Con 2010, una experiencia única y diferente para personas de todas las edades que contará con tiendas, concursos, proyecciones, exposiciones y demás actividades relacionadas al mundo del comic/manga.


Lugar: CIEC Centro Internacional de Exposiciones Caracas, Universidad Metropolitana, Urb. Terrazas del Ávila, Caracas, Venezuela.
Fecha: 5-7 Marzo 2010.
Horario: 9:00 a.m. - 8:00 p.m.
Cómo llegar: TRANSPORTE GRATIS desde la estación del Metro La California.
La preventa de entradas oficial ya ha sido abierta online por Mercadolibre.com:
PARA MAS INFORMACION CONSULTE EN SU PAGINA OFICIAL: http://www.caracascomiccon.com/

martes, 2 de febrero de 2010

LAS TEORIAS IMPLICITAS DE LA CREATIVIDAD

La imaginación individual se somete a la antropología social o a la psicología de masa y es minimizada gracias a las explicaciones” Harold Bloom.

Desde la aparición del primer artista, aquel reconocido como un ser sobresaliente y excepcional, se han formulado distintas teorías sobre el origen de su inigualable creatividad. La comunidad científica, mediante estudios y consideraciones distintas, ha formulado sus propias respuestas; de igual manera, en las diferentes etapas históricas de la humanidad se dieron variadas teorías dentro de la cultura popular, las cuales se conocen como las Teorías Implícitas, donde se han fusionado mito y realidad y se ha dado forma a una serie de arquetipos del ser creador que prevalecen aún dentro de la cultura contemporánea.
En su estudio Las teorías implícitas de la creatividad: una mitología popular del creador, Manuela Romo define, por medio de estudios históricos, cinco teorías existentes en torno a la creatividad. Estas son:
- La teoría del trastorno psicológico: muy arraigada en la actualidad, considera a la capacidad creativa como síntoma de la locura, describiendo al artista como un ser torturado y controlado por sus pasiones, solitario, melancólico y triste.
- La teoría de las dotes innatas: una de las principales, tan arraigada como la anterior, considera al creador como un genio de nacimiento, dotado desde su niñez como un iluminado de Dios.
- La teoría de la búsqueda de sí mismo: propia del renacimiento, considera que la creación se origina por la necesidad de conectarse con su propio yo a través del arte y, para esto, aislándose del resto del mundo.
- La teoría de la expresión emocional: propia del romanticismo, ve la creación como un medio de expresar los sentimientos en momentos intensamente emocionales, inspirado por el amor, el dolor y demás emociones.
- La teoría de la comunicación: en este caso, la creatividad nace de la necesidad o posibilidad de transmitir información a través de la obra de arte. Esta información debe trascender de la misma, tomando la obra un papel mayor como transmisor que como un mero medio de expresión.

Estas teorías han estado muy arraigadas a lo largo de la historia del arte, y el grado de verdad que hay en ellas parece imposible de determinar. Aún así, los mismos artistas, al describirnos los supuestos orígenes de sus dotes artísticas, han colaborado a que estos mitos se mantengan latentes; de hecho, en ocasiones podremos encontrar en un mismo artista diversas características que parecen corroborar estas teorías.